De nuevo, el cortejo de los ciervos (venados) macho cautiva los montes de la Asturias más salvaje. En estos momentos de concentración y celo; la especie se vuelve fácilmente visible y podemos pasar inadvertidos de forma sencilla.
Uno de los lugares más hermosos para contemplar este espectáculo de enamoramientos y peleas entre contrincantes se localiza junto a Picos de Europa, en Ponga.
En este concejo lleno de naturaleza virgen podemos deleitarnos, tanto al amanecer como al atardecer, de unas sesiones impactantes de bramidos llenos de sensualidad y fuerza.
Es dificil no repetir.
Asturias, una montaña a la orilla
Playas, montañas, piraguas y una excelente gastronomÃa son algunas de las claves para disfrutar de unas vacaciones en el oriente de Asturias.
En el Parque Nacional de Picos de Europa se puede admirar "uno de los paisajes más impresionantes de España desde el Naranjo de Bulnes, sin olvidar una visita por el pueblo de Arena de Cabrales".
Muy cerca del parque natural, en el concejo de Cangas de OnÃs, se encuentra Covadonga. Este conocido conjunto monumental, es uno de los más visitados de Asturias. Este lector comenta que en él se hallan "la Santa Cueva y la capilla con la tumba de Don Pelayo, además de la fuente de los Siete Caños, donde cuentan que aquel que beba de sus los siete grifos se casará en el año venidero".
Los amantes de la naturaleza y los deportes al aire libre tienen una cita con la Ruta del Cares. "Precipicios, cuevas, puentes de vértigo y la continua presencia del agua sorprenden por su belleza". Para ello, esta viajera sugiere comenzar el recorrido en "Poncebos, ya que el acceso hasta allà es mejor que por CaÃn, aunque si empiezas por CaÃn, solo necesitas 4 o 5 kilómetros para ver toda la magia que envuelve esta ruta de 12 kilómetros (solo ida)". Sin embargo, existen todoterrenos que recogen a la vuelta del trayecto a aquellos que lo deseen, al igual que "si llegas a Poncebos cansado, puedes subir en el funicular a Bulnes".
Por otro lado, los viajeros pueden acercarse a Puertas de Vidiago donde se encuentran los Bufones de Arenillas, "unos orificios en la roca en los que al romper las olas con fuerza el agua sale a presión por este agujero provocando incluso silvidos y bufidos". Otro punto interesante son los Acantilados del Infierno, cerca de la playa de rocas encrespadas de Arra, en Ribadesella.